Cuando la justicia te persigue (y te alcanza) después de muerto

Dicen que muchos ratas, viciosos y ogetes se van de esta vida sin pagar todas sus chingaderas, y puede ser que sí, ya que en la comodidad de su tumba saben que nadie ni nada los volverá a perturbar en su viaje al infierno.
Pues para este rata de Colombia parece que no hubo la misma suerte. Ya que en pleno sepelio llego la chota a donde mero le andaban echando porras y flores en su hoyo (de la tumba pinches mal pensados) para hacerle un cateo.
Cual va siendo la pinche sorpresa que al andar moviendo al cadáver salieron chingos de armas robadas y pomos ilegales, al parecer pinche muertito nada güey quería seguir en el desmadre allá con el mismísimo Lucifer o en una de esas hasta lo quería asaltar también.


En el video se aprecia como entre lagrimas y gritos de sus familiares (de esos que dicen que el muchacho era rebuena gente y que casi era un pan de dios) los gendarmes colombianos empezaron a darle su sarandeada al muertito para sacarle toda la armería que se quería llevar al otro lado.

Ni pex así le pasa a algunos que creen que siempre se van a salir con la suya.

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