Héctor Herrera pide chance para arreglar unos asuntos personales

Al parecer la fiesta de despedida de los seleccionados nacionales ya dejó a su primer víctima pues Héctor Herrera pidió un permiso especial para salir de la concentración del Tri a sólo nueve días del mundial.

Y no es de extrañarse pues este compa debería estar todo pendejo, todavía de que su esposa aceptó casarse con ese güey que la neta no es el galán más atractivo del barrio y todavía se atrave a enfiestarse con scorts (putas caras) a altas horas de la madrugada.

Herrera viajó desde muy temprana hora a Portugal, donde se encentra su familia y se espera que regrese el jueves a la concentración, esperando no llegue con un ojo morado o con un huevo cortado.

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